Escribió Francisco de Quevedo en su libro “El Buscón”; “Tú madre te concebido a escote entre muchos”. Posiblemente lo mismo sacaremos del parto del 2023, porque son muchos los problemas que conciben este nuevo año.
Seguramente veremos a gente que de forma inconsciente pasará el año rebotando entre lo que son y lo que quieren ser, por no tener definido un propósito para llegar a ello.
Pero YO no quiero estar ahí. No quiero terminar el año y tenerme que preguntar; ¿Qué parte de mi vida ha sido realmente mía?
Sí, porque yo quiero terminar el año siendo consciente de lo que he aportado a la educación y disfrute de mis hijos, a la convivencia con mis hermanos, al disfrute de los verdaderos amigos y personas queridas, a dedicar un pequeño espacio de mi tiempo a la ayuda de los más necesitados, esas personas vulnerables y en riesgo de exclusión social, personas con «vidas paralelas» que con toda seguridad son vidas no deseadas. Pero aquí no quiero acabar mi tiempo de consciencia, porque también quiero pensar y trabajar por el mundo y el planeta que quiero dejar a mis hijos, un despertar de la consciencia que implica no solo dejar un mundo o planeta mejor a nuestros hijos, sino también dejar mejores hijos a nuestro mundo.
Está claro que, cada uno elige el mundo y la vida que quiere vivir, pero es mejor no adaptarse al futuro, es mejor crearlo, porque adaptarse es de perdedores. Creo que es necesario asumir riesgos si se quiere avanzar, ser resilientes en la gestión de las adversidades que se nos presenten, y darle la vuelta a la vida, porque el reverso puede que no sea tan radiante, pero puede ser más rico y fascinante. Volver a poner emoción a nuestra vida, porque en el origen de toda convicción siempre hay una emoción.
Es evidente que la vida puede ser tan fácil como nosotros queramos situarla en cada circunstancia, y tan difícil como la sintamos en cada momento. Por eso, siempre será más fácil si nuestra energía la enfocamos en superar las dificultades y no en agrandarlas, en emplear nuestra sensibilidad en buscar el bienestar, la plenitud, y lo positivo de cada situación. Porque en la vida siempre hay algo excitante ……busquémoslo este nuevo año.
Ya lo decía Marcel Proust; “El verdadero acto de descubrir, no consiste en hallar nuevas tierras, sino en ver las existentes de forma distinta con nuestros ojos”.
Os deseo felices fiestas de Navidad y un fabuloso y próspero 2023.
P.D. Aconsejo la Epidural, que en 2023 no hay Cesárea. 😊

