He visto niños, con los ojos llenos de lágrimas, ilusionarse este primero de mayo, día grande de Villacañas en sus fiestas del “CRISTO DE LA VIGA”. Con toda certeza por las cabezas de estos niños flotaban las ganas de llegar a ser danzantes dentro de unos años, y seguro estoy que alguno de ellos, junto con su familia, empiezan a ahorrar para poder llegar a la puja anual con la seguridad de conseguir ese sueño de infancia. Siendo para algunos de ellos sueño de continuidad de esa saga familiar de danzantes iniciada por abuelos, padres, etc., continuadores de esta fiesta grande de transmisión de la creencia de nuestros mayores.




Y me preguntareis, ¿Qué es el Cristo de la Viga? Es la fiesta grande, junto con la inmaculada concepción, de Villacañas (pueblo donde nací). Fiesta eminentemente católica, declarada de interés turístico regional en Castilla la Mancha, con una tradición de 500 años, y que, como dice nuestro párroco “nos reúne de nuevo, cada año, de nuevo en unos días hermosos en los que compartimos nuestra fe y nuestras tradiciones, disfrutando de las danzas de nuestros danzantes, recorriendo nuestro pueblo de Villacañas con el sonido de la dulzaina y el tambor, para transmitir esperanza y alegría”.




Villacañas – Toledo – Castilla La Mancha – España

