La vida tiene un fin, y muchos jóvenes españoles lo saben. En estos momentos de tantos conflictos bélicos, nuestros jóvenes han cogido como armas, cubos, palas, cepillos, etc., se han puesto las botas y se han lazado a corazón abierto a las trincheras que ha producido la DANA en Valencia.
Ellos, que han sido cuestionados al calificarlos como “la generación de cristal”, nos están demostrando con sus valores y virtudes, lo que es cumplir con el deber de ser solidarios, y de compromiso con un comportamiento ético.

Ellos nos han demostrado, que ante una situación como la sucedida no es necesario reflexionar demasiado, que están para tantos desconocidos, más cuando la sonrisa de estos depende, en estos momentos, de la felicidad que les reporta las acciones de tantos voluntarios.
Si algo nos están enseñado los jóvenes es, “que cada uno influye en el otro y éste lo hace en el siguiente, que el mundo está lleno de historias, pero que las historias son todas una”.
¡Ojalá, nuestros políticos tomasen ejemplo de ellos!
“Ñ ”.
La España que somos….

