Lo inesperado siempre sucede. Esta fotografía la tomé hace unos días en el camino primitivo a Santiago de Compostela. Ellos son, Esther de Tenerife y Ricardo de México.
No quiero escribir sobre el Camino de Santiago, ni como experiencia de vida, ni como metáfora de la vida. Me gustaría que estas palabras reflejasen la importancia de la actitud, del emprendimiento y de la amistad, como valores del activo más importantes en nuestras vidas; “EL TIEMPO”. Porque somos el tiempo que nos queda por vivir.
Actitud y valor son componentes esenciales para emprender la aventura de iniciarse, como ellos, en el camino de Santiago por el primitivo. Camino seguramente de los más duros y más maravillosos. Ellos lo han demostrado como otras personas también en su ilusión por emprender nuevos caminos, retos, etc., en sus vidas. Actitud, valor y emprendimiento para una vida plena, donde el tiempo siempre tiene sentido, pase lo que nos pase en lo cotidiano o en lo inesperado, sea cual sea nuestra edad.
Emprender es una actitud personal. Un emprendedor es alguien que está en constante cuestionamiento de las cosas y la evolución de las mismas, por eso la gente que avanza en este mundo es la que persigue y busca las circunstancias que desea y, si no las encuentra, las crea, obviando que la amenaza del miedo siempre es subjetiva.
Está claro que la curiosidad nos aporta felicidad y plenitud en la búsqueda de una vida plena. Pero la verdadera magia de la motivación radica en descubrir aquello que nos cambia, ilusiona e impulsa a la acción y, ése es el objetivo principal de adentrarse en lo inesperado. Vivir nuevos retos sin abandonar experiencias, para emprender un nuevo viaje al reencuentro de uno mismo.
Ser uno mismo exige valor, sudor y sacrificio. Significa olvidar lo que los demás quieren de uno y ser quien uno es. Significa vivir a la altura de los propios valores. Valores que son las creencias individualizadas que a cada uno nos hacen ser uno mismo y que sin ellos dejamos de existir como individuos. Lo mejor de cada uno radica siempre en algo que hace crecer a los demás, no en los éxitos propios. Encontrarse a uno mismo es sólo el comienzo, porque lo importante es ser uno mismo, actuar como uno mismo y, eso es siempre más difícil. Pero es ése el camino que lleva al poder personal.
Por todo ello no debemos concebir o planificar la vida sin perseguir la emoción, como han hecho Esther y Ricardo. Ellos han sido parte de un fantástico grupo que nos hemos conocido en el camino y que una vez más me ha demostrado, que una de las cosas que nos hace más humanos es la capacidad de conversar y compartir nuestro tiempo.
Amistad. “9 Primitivos”, un grupo de nuevos amigos que hemos coincidido en este nuevo camino. Ellos saben que siempre brindo; “Por lo que cada uno tenga en la cabeza, le salga bien”. Pero lo que no saben es que ahora también brindo por todo lo vivido y aprendido, porque seamos capaces de aplicarlo en nuestro futuro y compartirlo con las personas que queremos.
“Vive la vida”.

