La receta de los genios. Estamos en un momento en el que disciplinas olvidadas o arrinconadas pasan a ser relevantes.
Polímata es la persona con grandes conocimientos en diversas materias científicas o humanísticas, la polimatía: «Es la capacidad para alcanzar la excelencia en dos o más áreas pertenecientes a expresiones diferentes del genio humano». No es sólo acumular conocimientos, es también expresarlos, aplicarlos y combinarlos. Es el hombre del Renacimiento, sea cual sea su época.
La polimatía aumenta la creatividad, la resiliencia y la polivalencia del individuo. Hay que cultivar las pasiones. Leer varios libros en paralelo. Una conexión entre creatividad, innovación y el futuro de la actividad empresarial. «La polimatía significa cruzar conocimientos y múltiples maneras de pensar, es una forma de diversidad individual, originada en una curiosidad irreductible».
Un estudio prevé un Renacimiento en la era digital con personas capaces de alcanzar la excelencia en dos o más áreas de conocimiento. Personas que rompen los límites, perfiles que unen conocimientos muy diversos y son capaces de aportar soluciones creativas que marcan la diferencia.
En un mundo cada vez más conectado y complejo se ha reforzado también la importancia de unir talentos diversos y versátiles. Se engrandece la figura del polímata, profesionales que aúnan conocimientos humanísticos, empresariales y tecnológicos y son capaces de ‘salir de la caja’, es decir, ofrecer una visión global y distintiva que permita ir un paso más allá.
Dicen que el futuro es poliédrico e ignorar esa realidad puede marcar la diferencia entre avanzar o quedar KO. En este ecosistema el polímata se vuelve un activo imprescindible. También conocidos como personas multipotenciales, `knowmad´ (nómada del conocimiento), este perfil supone una mente capaz de funcionar a caballo entre dos o más campos, estableciendo conexiones entre ellos como un recurso al servicio de la creatividad, con una mente flexible y abierta, capacidad para navegar con cierta tranquilidad en entornos de incertidumbre, son solucionadores de problemas, comparten el conocimiento y saben autogestionarse y tienen una marca personal. Por lo que su relación con la innovación se muestra como algo natural.
El polimata impacta en tres cosas: es más creativo, mas resiliente y polivalente. Eso es un punto de partida fundamental porque tanto para la innovación como para el emprendimiento la imaginación es el motor principal para generar un nuevo modelo de negocio.
Actualmente la lógica tiene que ver con un rombo donde se busca a alguien que sea muy divergente, ahí es donde entran los polímatas, que al tener un campo de miras más amplio van a ser conexiones inesperadas. Una vez tenemos una gran cantidad de ideas se hace el camino opuesto, convergente, seleccionando. En ese proceso los especialistas son muy útiles porque son conocedores de los detalles de cada una de las potenciales soluciones.
A nivel empresarial el aporte es la visión de conjunto, con el fin de verificar si cosas que se llevaban haciendo mucho tiempo tiene sentido que sigan manteniéndose o hay que dar un viraje. Inventar el futuro requiere un cambio de paradigma, antes uno pasaba a tener la ilusión de trabajar toda su vida en una empresa, pero en la actualidad las nuevas generaciones se moverán por cosas que les interesa y tienen menos fidelidad.
El acceso y la calidad del conocimiento nunca han sido tan elevados como ahora. Y entre los rasgos del polímata destaca que practica activamente la ‘polinización cruzada’, llevando herramientas de conocimiento de un dominio a otro. Le gusta aprender de los demás y tienen una comunicación emocional muy rica. Para ellos cada área de conocimiento nuevo es una oportunidad.
Algunas empresas están empezando a entender el valor de tener gente con un perfil variado, que contraten a alguien con un perfil como el suyo es prueba de ello. Estamos en un momento de la historia que puede provocar efectos en cadena que las siguientes generaciones tendrán que afrontar. Y en ese panorama es necesario que las personas que tomen las decisiones tengan una visión multifacética de la realidad.
Un polímata es una persona que a pesar de tener mucha experiencia no le es suficiente y considera que siempre necesita más. Expone que el mayor reto para la polimatía es conseguir que no se convierta en una moda que desprestigie el trasfondo cultural como ha ocurrido con el coaching, con la calidad e incluso con la innovación.
Estar en el límite de lo que es posible y lo que la gente cree que es imposible, y a veces, para eso, tienes que moverte por muchos campos y si eres capaz de mezclar áreas puedes encontrar un camino transitable. Por eso, la forma de superar los imposibles es la fusión entre aprender, construir y hacer, que es donde está la magia de la polimatía y el emprendimiento, porque como decía el Premio Nobel de física Dennis Gabor: lo interesante del futuro no es imaginarlo, sino construirlo.
La creatividad es combinación, combinar elementos-símbolos viejos para provocar resultados nuevos. Los polímatas son grandes manipuladores de símbolos, oro puro para la creatividad.
Ser polímata es ser Tom Hanks en la película `Náufrago´, cada día tienen que resolver problemas diferentes, y muchos se sienten además como el loco de la isla desierta.
«No podemos ignorar un mañana, que pide del ser humano ser capaz de saber aprovechar las oportunidades»,

