Si tuviera que poner un título a mi relación con el año 2020, le pondría; “La extraña pareja”.

“Parar en el camino” de nuestros proyectos de vida, nos ha dado vía libre para pensar.

Llegamos al 2021, con la ilusión de encontrar de nuevo el camino a la felicidad, valorando la simplicidad, dejando crecer la imaginación, siendo sinceros con nosotros mismos y rodeados de personas auténticas con las que compartir los éxitos y fracasos, la alegría y también las penas, la vida, al fin y al cabo.

Siempre he tenido la sensación del cambio de año como el de un semáforo del rojo al verde, pero ahora las circunstancias nos han colocado el color ámbar para indicarnos prudencia en este inicio y esperar con inquietud el cambio pronto a verde, que nos permita tener un verdadero nuevo año.

Ilusión no nos debe faltar para empezar a moldear este nuevo año. Tenemos claro que trabajaremos desde el principio con la intención de sacar un “jarrón de porcelana”, aunque luego las circunstancias nos lleven a terminar el año cociendo en el horno un “botijo”.

Confiemos en el poder y fuerza vital que tienen los sueños. Siempre el éxito de las personas depende de cómo piensen.

¡Vamos a moldear el nuevo año ……MANOS  A  LA  OBRA!

SILENCIO …. ¡Se rueda!